El flujo de sangre ya comineza su trayecto en cada cuerpo de los participantes para demostrar físicamente la excitación que generan éstos encuentros. A falta de tan sólo una semana, lo que significará el último encuentro del invierno genera expectativas en razón del florecer de la madre naturaleza, dejar de lado las prendas pesadas, y admirar la piel que las féminas dejan ver cada vez más.
Si señores, se viene la primavera y es motivo doble para celebrar este primer viernes de septiembre. Quizá queden por delante algunos días fríos, pero no son suficientes para aplacar los ánimos exacerbados por tamaño porvenir: 6 meses de sol, ropa fresca, noches agradables y el rugir suave y adormilante de los aires acondicionados, el mejor invento del hombre después de la parrilla.
Esta mañana hubo una reunión secreta entre dos miembros del staff, y se dejó entrever la intención del Dr. Kueter de una vez por todas de mudar el cónclave fuera de los límites urbanos, más precisamente camino a San Martín, en un digno lugar para el Encuentro...
Se acepta la oferta, con la salvedad que deberán coordinarse los horarios de los asistentes como así también realizar una reserva dada la distancia que nos separa.
Se recomienda enfáticamente al Dr. Pocho que pese al clima agradable que nos ofrece la previa de Santa Rosa, tome los recaudos necesarios para garantizar su buena salud, nadie desea verlo nuevamente al borde del abismo y suspendiendo en consecuencia un nuevo encuentro, aunque el real interés pasa por su salud, también es cierto que nos preocupa la posibilidad de posponer el encuentro.